7 - Diamonds Are Forever

Diamonds Are Forever
(Diamantes para la eternidad)
1971 - Guy Hamilton
1. Reparto
2. Argumento
3. Curiosidades
4. Valoración

Sean Connery
(
James Bond)

Bernard Lee
(
M)

Desmond Llewelyn
(
Q)

Lois Maxwell
(
Moneypenny)

Norman Burton
(
Felix Leiter)

Jimmy Dean
(
Willard Whyte)

Charles Gray
(
Blofeld)

Joseph Furst
(
Dr. Metz)

Bruce Glover y Putter Smith
(
Sr Wint y Sr Kidd)

Jill St. John
(
Tiffany Case)

Lana Wood
(
Plenty O'Toole)

Trina Parks y Lola Larson
(
Thumper y Bambi)

2. Argumento
Cuando el Gobiero Británico sospecha de la existencia de un robo internacional de diamantes decide enviar a James Bond a investigar. Este viaja a América ya que sospecha que el millonario dueño de un casino está detrás todo. Pero cual es su soprpresa al descubrir que es Blofeld, al que creía haber matado en su anterior film.

Es de notar el espíritu jocoso del inicio de esta entrega. En una rápida secuencia 007 va interrogando (y matando) contactos de SPECTRE para que le guien hasta Blofeld, a quién responsabiliza de la muerte de su ¡¡esposa!! en el final del anterior filme. Logra finalmente llegar hasta él y acaba con su mayor pesadilla en un centro en el que estaban intentando crearle un doble.


Laboratorio de creación de réplicas humanas. Etapa pre-clonación

Tras los créditos M le da un curso de gemología a un disperso Bond, teniéndole que recordar que, muerto su archi-enemigo, es hora de ponerse a trabajar un poco.


Muestrario de notables diamantes

Y de esta forma es como le ponen en la pista de unos extraños movimientos de acaparamiento de diamantes con oscuro propósito, y le piden que investigue. Para ello toma la identidad de un traficante de diamantes llamado Peter Franks, ya que este tenía una cita con la dueña de una joyería, Tiffany Case, y se desplaza hasta Amsterdam para reunirse con ella.


Curiosa elección de ropa para una reunión de trabajo

Tiffany le propone a Peter (aunque es 007) contrabandear 50 quilates de diamantes, no sin antes verificar la huella dactilar.


¿Quién no tiene un cotejador de huellas dactilares en su tocador?

Pero a Bond Q le informa que Peter Franks se ha escapado de la aduana en la que lo habían retenido, y se dirige a visitar a Tiffany. Allí lo espera 007, y tras una pelea en el ascensor, acaba con él. Como Tiffany presencia todo, Bond intercambia su documentación con la del finado, haciendo creer a la chica que acababa de matar a James Bond. De esta manera introducen los diamantes en el cadáver, haciéndolo pasar por el hermano de 007 (que continúa haciéndose pasar por Peter Franks), y llegan a Las Vegas para llevarse el cuerpo a una funeraria "amiga" en la que recuperar los diamantes. Los secuaces Wint y Kidd, que están acabando con toda la trama del contrabando de diamantes desde Sudáfrica, intentan incinerar vivo a Bond pero es salvado en el último momento por el dueño de la funeraria, que estaba metido en el negocio. El hecho de que los diamantes que les ha entregado 007 sean falsos, es lo que lo salva de la quema. Así que James se va de allí prometiendo entregar los verdaderos. Al rato bond llega al casino "White House", propiedad del magnate Willard White, y mientras echaba una partidita a los dados se encuentra con una bella joven llamada Plenty O'Toole. Congenian enseguida.


007 siempre atento ante cualquier exhuberancia

Tras obsequiarla con 5.000$, se va con ella a la habitación, se deshace del vestido morado, y cuando todo parecía ir como la seda, aparecen los villanos de la funeraria y tiran a Plenty por la ventana haciéndola caer en una piscina (parece un presagio). Bond se deshace de los hombres y, ligeramente frustrado busca recuperar su ánimo haciéndole una visita a su amiga la joyera, Tiffany.


Con buena cara a pesar de la hora de la visita de Bond

Finalmente esta reunión marcha mejor que la anterior y como colofón a la misma acuerdan fugarse con los diamantes a Hong Kong. Y para ello Tiffany acude a un Casino-Circo donde, ocultos en un peluche, recibe los diamantes y despista a los agentes de la CIA que la vigilan. Bond recibe la noticia de Leiter de la fuga de los diamantes, y se desplaza hasta la casa de Tiffany donde encuentran el cadáver de Plenty ahogada en la piscina, presuntamente a manos de Wint y Kidd al confundirla con Tiffany.


Tanto va el cántaro a la piscina...

El peluche entregado por Tiffany es llevado a una furgoneta a la que persiguen Bond y la joyera, logrando que 007 se esconda en ella y poder llegar así al laboratorio tecnológico de Whyte. Allí Bond se hace pasar por un técnico revisor de los detectores de radiación, y logra llegar hasta el Dr. Metz, pero no descubre qué es exactamente lo que están fabricando. Cuando Bond se va, llega el verdadero técnico y se dan cuenta del engaño, por lo que 007 escapa de allí y llega a la ciudad, donde lo persiguen los policías locales, obsequiándonos con una buena escena de persecución en coche por las calles de Las Vegas. Para rodar estas escenas llegaron a parar el tráfico del centro varias noches. Una vez liberados de la policía local, se van al hotel Whyte House y de esta forma Bond logra llegar trepando por el edificio hasta el penthouse de Whyte, donde se supone que lleba encerrado 3 años. Pero allí se encuentra con una sorpresa. ¡Blofeld está vivo! Y por duplicado.


007 jugando al quién es quién

Como es lógico nuestro James se confunde y mata al doble de Blofeld, y de nuevo Wint y Kidd intentan acabar con él; esta vez dejándolo abandonado en los tubos de un oleoducto en construcción, pero también se salva, faltaría más. Pero ahora Bond ya conoce el simulador de voces que ha empleado Blofeld para hacerse pasar por el magnate Whyte. Q le facilita un aparato similar y Bond, haciéndose pasar por un secuaz de Blofelfd logra sonsacarle d ónde está retenido Willard Whyte, y hacia allí se dirige 007. Lo que no se imaginaba es que se iba a encontrar, y enfrentar, con las temibles Bambi y Thumper.


Animado recibimiento a 007 en modo Disney (Bambi a la izquierda y Tambor a la derecha)

Liberado el magnate, Leiter y 007 se lo llevan a sus instalaciones, donde llegan a la conclusión de que los diamantes robados han sido empleados en la construcción de un satélite modificado por el Dr. Metz para emitir energía y destruir blancos militares a fin de crear el caos mundial. Pero llegan tarde pues el satélite ya ha sido lanzado.


Este ingenio destructor es plenamente funcional a la par que coqueto

Y tras destruir un estación de misiles, un submarino y una base militar, Blofeld ya está en disposición de pedir un buen rescate. Esto fuerza a que nuestro 007 deba deducir dónde se oculta el centro de mando del malvado Blofeld. Así, porque el mundo me necesita. Localizada la plataforma petrolífera, Bond no tiene más remedio que ir hasta allí y ponerse manos a la obra, no vaya a ser que Blofeld la acabe liando. De manera que allí se presenta nuestro agente para ser recibido por su antagonista, que aunque se encuentra algo apurado de tiempo, puede entrevistarse con él y comunicarle su malvados planes. Antes de encerrarlo coincide en una dependencia con Tiffany, que no pasó calor precisamente durante el rodaje.


Uniforme de guerra de Tiffany mientras el mundo está a punto de derrumbarse

Por supuesto que 007 escapa y desbarata los planes de Blofeld. Hasta se permite la ironía de acabar con el centro de mando a base de golpearlo repetidamente con el mini-submarino en el que intentaba escabullirse Blofeld, el muy cobarde. El magnate Willard White invita a Bond y a Tiffany a un crucero para resarcirlos de las penalidades sufridas en este complejo conflicto mundial que a punto ha estado de convertirse en la 4ª Guerra Mundial. Y mientras el buque se hacía a la mar, algo nos hacía sospechar que no marchaba todo bien.


Wint y Kidd todavía tenían un último truco para Bond

007 se pone de muy mal humor cuando lo interrumpen en plena conquista de una mujer. Uno murió mientras caía por la borda envuelto en llamas, y el otro sujetando la bomba con la que intentaban acabar con él. Quedó una despejada noche en la que se podían admirar en el cielo el reflejo de los diamantes del satélite. De película.

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3. Curiosidades
- Después del fracaso del "Al Servico Secreto de Su Majestad", los productores estaban desesperados por conseguir de nuevo a Sean Connery, pero este se negó en rotundo. Tras esto, consideraron a Roger Moore y Timothy Dalton, pero se quedaron con John Gavin. David V. Picker, director de United Artists, no quedó impresionado con la elección de este actor, así que mandó conseguir a Connery a cualquier precio. Y el actor lo tenía. Concretamente, 1,25 millones de dólares más un porcentaje de taquilla. El dinero lo donó a una asociación benéfica escocesa en la que estaba implicado. En su idealización de la película Goldfinger, también echaron mano de su director, Guy Hamilton, para tratar de recuperar los éxitos pasados. De hecho, en el guión original aparecía Gert Fröbe (el actor que hizo de Goldfinger en la película del mismo nombre) volviendo como el gemelo que buscaba venganza por la muerte de su hermano.


John Gavin

- Uno de los motivos por los que Sean Connery no quería volver a interpretar a Bond era la pésima relación con Harry Saltzman, uno de los productores de la saga. Tal era su animadversión, que una de las cláusulas del contrato prohibía a Satzman estar en el plató durante el rodaje. Otra de las cláusulas establecía que una vez a la semana, el director Guy Hamilton, un especialista y un cámara se enfrentaban a Connery en una partida de golf (deporte que tuvo que aprender en el rodaje de Goldfinger).
Pero estas partidas trajeron consigo el enfado de Ken Adam (diseñador de decorados), que harto de las charlas sobre golf entre Connery y Hamilton, desafió al primero a una partida apostando 100 libras. Connery le concedió 45 golpes de ventaja y se limitó a sí mismo a emplear un único palo. Ken perdió.


Sean Connery en el inicio de su aficción al golf

- En la escena en la que el Ford Mustang Match One de 1971 empleado en esta película entra al callejón va sobre sus dos ruedas derechas, y cuando sale va sobre sus dos ruedas izquierdas. Pero entre ambas escenas, se intercala otra en la que 007 da un giro al volante para justificar el cambio en una maniobra físicamente imposible.

- Para la escena de la torre petrolífera, que se alquiló por la módica cantidad de 2.500$ iniciales y otros tantos por día de rodaje, además de algunos accidentes sufridos por los operarios, casi se pierde todo el trabajo filmado. Sólo se podía hacer explotar una vez, y debido a un malentendido las explosiones comenzaron antes de tiempo y si no llega a ser por uno de los pilotos del helicóptero que activo la cámara a tiempo, hubiesen perdido parte del rodaje.

- Otro detalle curioso se produjo por la elección de puré de patatas como producto que simularía el lodo de la bañera en la secuencia pre-créditos. A las 24 horas se dieron cuenta que dicho producto se pudría, quedando el estudio impregnado de un hedor insoportable.

- Para acabar con las miserias del rodaje, un último detalle. La cama de la suite nupcial estaba rodeada de acuarios con peces traídos desde Okinawa, Japón. Un despiste de uno de los encargados del atrezzo olvidó dejar conectada la calefacción por la noche, y a la mañana siguiente la mayoría de peces aparecieron muertos. Resultaron inútiles todos los intentos de reanimación, y llegaron incluso a moverlos mediante cables.

- La voz de Lana Wood fue doblada.

- Actrices consideradas para el papel del Tiffany Case: Faye Dunaway, Jane Fonda y Raquel Welch. Esta última estuvo a punto de quedarse con el papel.

- El actor Ed Bishop, que interpreta el papel de Klaus Hergesheimer (el técnico que revisa los detectores de radiación), ya había aparecido en "You Only Live Twice" con el papel de técnico de telecomunicaciones en la estación de Hawaii.


Ed Bishop: You Only Live Twice - Diamonds Are Forever - 2001 Una odisea en el espacio

- A Jill St. John se le había ofrecido en un primer momento el papel de Plenty O'Toole, pero se quedó con el principal después de impresionar al director Guy Hamilton en las pruebas de cámara. Era la primera chica-Bond americana.

- Para dotar de realismo las escenas del Circo-Casino, los productores debieron abonar 5.000$ para filmar las actuaciones reales de dicho espectáculo (Goona y el gorila, el ballet aéreo, etc). La toma de la elefanta Tanya en las tragaperras costó 1.000$ más).


Jill St. John (izqda) y Tanya (derecha)

- La muerte de la mujer de Bond estaba prevista para el principio de "Diamantes para la Eternidad", pero se decidió a añadirla a "Al Servicio Secreto de Su Majestad" para atar cabos sueltos.

- Lois Maxwell lleva sombrero en una escena para ocultar que se había teñido el pelo.

- Lana Wood, hermana pequeña de Natalie Wood, fue seleccionada para interpretar el papel de "Plenty O'Toole" cuando los productores la vieron en la revista Playboy de abril de 1971.


El espíritu Wood conquistó a los productores para llevarse el papel de la Srta. O'Toole
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4. Valoración
Tras las malas críticas cosechadas con la anterior entrega "On Her Majesty's Secret Service", los productores intentaron recuperar la magia del mayor éxito hasta entonces, "Goldfinger". Recurrieron para ello al director Guy Hamilton y al actor fetiche Sean Connery, con la intención de revivir la época dorada de James Bond. En mi opinión les ha quedado una entrega bastante desigual; comienza muy bien, con mucho ritmo, pero va decayendo hasta acabar desilusionando. Y varios factores intervienen en esto. Las secuencias del principio, con bastante ironía, en las que 007 va tras la pista de su archi-enemigo Blofeld, resultan trepidantes y están bien narradas. Las escenas con M también son fantásticas; se palpa la tensión entre los personajes gracias a la gran química entre los actores. Una pena algo más de escarceo amoroso con Moneypenny, que por culpa de haberse teñido el cabello para el rodaje de otra película, no disfrutó de muchos minutos con su James. Una pena.
Otro grandísimo fiasco es la elección, y también el guión, de la chica Bond, Tiffany. Está mucho más interesada en mostrarnos su excelente tipo, adornado por cierto de los más insospechados ropajes, que de aportar algo a su personaje. Cierto que el guión lo sitúa entre los peores personajes femeninos de la saga, pero la chica tampoco es que parezca dotada para enriquecerlo. En algunas situaciones, la Srta. Case rebasa el nivel borderline. Eso sí, la Jill real tenía un cociente de 162 y fue admitida en la UCLA a los 14 años.
Inicio de la larga etapa de exceso de gadgets; que no comenzaron con Roger Moore, no. Y también incio de esos chistes fáciles con cada muerte o resolución de escenas, a los que se suman los secuaces Mr. Wint y Mr. Kidd haciendo gala de un humor digno de los payasos de la tele. Blofeld también dispone de un personaje insulso; y la ironía sacada de un cubo de fregona que emplea en sus diálogos con Bond, para morirse de la risa. El final es un desinfle que se va mascando; ves que va faltando poco para el desenlace final, y la cosa no pinta nada bien... hasta que se acaba. ¿Y ya está?
Bueno, la pelea del ascensor entre Bond y Peter Frank tiene mucha tensión y está fenomenalmente rodada en muy poco espacio. Pienso que con los elementos de los que disponían, se podía haber sacado mucho más partido.


Estos tres modelitos se muestran ¡en cuatro minutos!


Un no-parar


Los canales de Ámsterdam


Jill St. John interpreta a Tiffany Case


Mina de diamantes sudafricanos, a las afueras de Las Vegas


Tiffany siendo interrumpida


Sean Connery en su último 007 oficial


Un Martini, invita

On Her Majesty's Secret Service
(Al servicio secreto de Su Majestad)
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Lista Saga 007
Live and Let Die
(Vive y deja morir)

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